Encurtidos: Refuerzo inmunitario

Los encurtidos han sido empleados como una forma de conservación de las verduras. Son verduras fermentadas que al ser consumidas regularmente mejoran la nutrición, el equilibrio de la mucosa y la flora intestinal.

Los encurtidos o pickles ejercen una acción desintoxicante, favoreciendo la digestión, estimula la producción de bilis útil para la digestión de las grasas, asimismo ayudan a evitar gases y refuerzan la inmunidad. Son ricos en ácido fólico, láctico, enzimas digestivas y vitamina C.

Consumir habitualmente este tipo de alimentos logra reactivar el metabolismo, estimula el apetito y combate la hinchazón abdominal, regulando el tránsito intestinal. Además, acaba con la necesidad de tomar azúcar entre comidas.

Se aconseja su consumo, entre los niños y ancianos o cualquier persona que esté tomando antibióticos, ya que refuerzan el sistema inmunitario, combatiendo todo tipo de bacterias.

Los beneficios de los encurtidos se notan al poco tiempo de introducirlos en la dieta, pero hemos de advertir que la mayoría de los encurtidos que se adquieren en los supermercados no tienen una fermentación completa en el agua con sal y además se les añade vinagre. Si los pickles se hacen sólo con vinagre no tendrán las propiedades deseadas de los probióticos. Lo mejor es que un encurtido lleve al menos un mes en salmuera, ya que así los lactobacilus se activarán. Las aceitunas son un ejemplo de encurtido, pero para su optimo resultado se deberían encurtir sólo en salmuera.